El efecto termal de la parafina, enriquecida con activos y esencias naturales, produce una hidratación profunda que suaviza, nutre y protege, mostrando una piel más joven, con un tacto mucho más suave.
Se realiza una exfoliación a base de gránulos de caña de azúcar y aloe vera. Se introducen las manos en una bañera de parafina, y se envuelven en plástico. Un agradable masaje potenciará la absorción de las lociones regenerantes a base de nuez de macadamia, semilla de kiwi y manteca de karité. Para terminar podemos aplicar un esmalte con proteínas que regenera la uña y la proteja, y un brillo del color deseado.